Julio 19, 2007
AGENDA
Después de un mes de andar de vuelta por Barcelona, tengo pequeños flashbacks que me recuerdan lo que viene siendo esta ciudad. Se me han muerto mis sandalias favoritas, abrasadas en el adoquín barcelonés del eixample esquerre. La búsqueda sigue viva, más bien creo que el piso me encontrará a mí antes que yo a él, por esfuerzos que está haciendo alguien por echarme una mano con antebrazo incluido.
Se presenta un verano tranquilo de visitas a la autopista y al peaje de Martorell, y de ver Montserrat con el rabillo del ojo mientras conduzco. La cosa sigue bien.
Me han regalado una agenda electrónica de esas con lápiz para escribir, gratis, sacada de alguna empresa poco sostenible, a la que estoy agradecido. Ahora, toca apuntarme todos los compromisos : visitas, llamadas, viajes de vuelta, mudanzas, besos a todos los madrileños…


