No volveré a leer cosas que no me gustan.
No volveré a distraerme con cosas tan abstractas como el orden universal. No volveré a decir sí, cuando en verdad quiero decir no. No volveré a alinearme a los gustos populares. Carlos dice que soy un bicho raro. No seguiré trabajando hasta las 4 de la madrugada. No pensaré al levantarme, que las ciscunstancias no son las idóneas para hacerlo. No caeré en más trampas del pensamiento. Ahogan fuerte, fuerte. No querré ser lo que mi cabeza surrealista piensa que he de ser. No me lavaré el pelo con jabón de glicerina. Te seca los sesos. No volveré a pasarme todo el trayecto de tren mirando por la ventanilla. Hay cosas más interesantes que hacer. No volveré a dormir menos de 6 horas al día. No volveré a hablar con la socorrista de la piscina. Pa borde ya estoy yo.
No volveré a preguntar más de lo que debo. Acabas sabiendo cosas que no quieres saber.
No volveré a estirar la noche como un muelle. Al final blandea. No volveré a dibujar cosas que no me creo. No seguiré clavado esperando a que la bujía le de por encenderse. No volveré a dormir con la ventana de la habitación abierta. No volveré a comprar una nevera ruidosa. No volveré a imaginar lo que pudo ser y no fué. No volveré a hacer caso a mi lado oscuro. A menudo utiliza el mismo recurso. No volveré a comer callos por la noche. No volveré a viajar en plan robinson. No soy rescatador de nadie. No volveré a morderme la lengua con algo injusto. No volveré a hacer caso a la gente con la piel demasiado fina. No volveré a alagar a quién no se lo merezca. No volveré a sonreir con algo que no me hace ni puta gracia. No volveré a escribir mails a gente rara. No volveré a pelearme. Se dice que si uno no quiere , pues eso. No volveré a pensar que debería estar haciendo lo que no hago. El universo es infinito, el tiempo es limitado. No volveré a rumiar como las vacas cuando me apetece escupir bilis.
No volveré a escribir pamplinadas como esta. Al menos, que me duela más.


1 comentario
Octubre 29, 2009 a las 8:57 pm
No volveré a enfadarme por un partido de fútbol…los cojones!
Están bien estas reflexiones. Creo que de tanto repetirlo, al final uno se lo acaba creyendo y a lo mejor es cierto. Quizá un día no pienses nada al acostarte, o recién levantado, o no le rías la gracia al hipócrita de tueno. Quién sabe…