Abro la puerta del despacho y huele a entrega. Tabaco, chocolate y dosis de animos sacados de las reservas minimas del depósito. Me aplico el cuento del leñador a partir de mañana. Hay que afilar las hojas para sacar las fuerzas.
Arriba, arriba, arriba,
y que gane españa de una vez!!!
(tengo algo moviendose en el estomago que me hace mirar el movil cada dos minutos, no me sienta bien escuchar los partidos por la radio )
(me sumo el cuento del portero del prostibulo y me lo aplico ahora mismo)


