Una semana de estancia en madrid, y trece horas seguidas de clases en la escuela hacen estragos.
Esta tarde ha empezado a subir la temperatura de mis pies que ha subido por las piernas y el pecho, hasta que ha alcanzado mi cara, y me ha dejado hecho un cromo de un retrato suizo, hasta que al final ha alcanzado mi cabeza. Y claro, como no son timpos de relajacion y la temperatura se activa con el movimiento, tengo el cerebro que parece una olla expres expulsando pensamientos a presion por toda la casa. La cocina esta llena de libros de arquitectura y pescados malholientes, el salon lleno de Ángel González en toda su esencia, recordandome que el final del verano ha llegado , septiembre y su gran impuslo poético… Ahora intento aclarar mi situación. Estudiante con proyecto final de carrera pendiente, una casita en el pueblo pendiente, y pendiente de la concesion de una beca salvadora, busca trabajo en un estudio de madrid para acabar proyectos pendientes desde casa…a ver si la hospitalidad madrileña nos hecha un cable… y nos ayuda tambien a limpiar la casa. Por cierto, hoy estreno mi espacio (era uno de mis temas pendientes)


1 comentario
Septiembre 23, 2006 a las 11:50 am
Tío
Pedrito
no me habías dicho nada
te he encontrado de sorpresa
aaaaaah
jejejejeje
uno más al club
voy a linkearte